Ir al contenido principal

Mateo 9, 9-13




Mateo 9, 9-13
VOCACIÓN DE MATEO
Jesús llama a Mateo


9 Pasando de allí, vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en la recaudación de los tributos, y le dijo: “Sígueme”. Y él se levantó y le siguió. 
10 Y sucedió que estando Él a la mesa en la casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores vinieron a reclinarse con Jesús y sus discípulos. 
11 Viendo lo cual, los fariseos dijeron a los discípulos: “¿Por qué vuestro maestro come con los publicanos y los pecadores?”.
12 Él los oyó y dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 
13 Id, pues, y aprended lo que significa: “Misericordia quiero y no sacrificio”. Porque no he venido a llamar justos, sino pecadores”. 


 1578 Misericordia quiero y no sacrificio http://bit.ly/2DgKbBN

1630 El apóstol san Mateo, año 2018 http://bit.ly/2FLQ8GS 


Entradas populares de este blog

Mateo 23,1-12

Mateo 23,1-12 Jesús acusa a escribas y fariseos (Mr. 12.38-40; Lc. 11.37-54; 20.45-47)  23 Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:  2 En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.  3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. 4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.  8 Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. 9 Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; por...

Mateo 6, 24-34

Mateo 6, 24-34 (Lc. 16.13)  24 “ Nadie puede servir a dos señores; porque odiará al uno y amará al otro; o se adherirá al uno y despreciará al otro. Vosotros no podéis servir a Dios y a Mammón”.(riquezas). CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA DEL DIVINO PADRE. (Lc. 12.22-31)  25 “Por esto os digo: no os preocupéis por vuestra vida: qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, con qué lo vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento? ¿y el cuerpo más que el vestido?  26 Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni juntan en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?  27 ¿Y quién de vosotros puede, por mucho que se afane, añadir un codo a su estatura?  28 y por el vestido, ¿por qué preocupares? Aprended de los lirios del campo: cómo crecen; no trabajan, ni hilan,  29 mas Yo os digo, que ni Salomón, en toda su magnificencia, se vistió como uno de ellos.  30 Si,...

Mateo 11, 16-19

Mateo 11,16-19 ¿Con quién puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos que, sentados en la plaza, gritan a los otros: '¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!' Porque llegó Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: '¡Ha perdido la cabeza!'. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores'. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras".  Sermón